ESPAÑA MEDIO VACÍA

LA GEOGRAFIA

España, frente a los 424 kms. de frontera terrestre con Francia y los 1.214 kms. con Portugal, tiene 4.964 kms. de costas.
Bajando de norte a sur en primer lugar encontramos la imponente barrera física de los Pirineos, que a la vez define un régimen de lluvias más escaso respecto a la vertiente francesa.

Identificamos sobre la superficie peninsular una corona litoral de un radio de 30 a 50 kms. aprox.
La proximidad de la costa, la climatología, la orografía suave, el régimen de lluvias o la humedad, delimita una franja costera en la que van oscilando sus valores de forma gradual.

El resto hacia el interior peninsular se eleva con brusquedad. Con orografía irregular, importantes diferencias en el régimen de lluvias, clima continental, más seco, con zonas severamente afectadas por la desertificación. Hablamos de la España interior, principalmente la Meseta, pero no exclusivamente.


Por último, al sur, a una distancia de 15 kms. por mar, encontramos el continente africano.

Este es el escenario en el que, desde la Antigüedad, se disputarán los espacios de las sucesivas colonizaciones, y en donde harán los reinos medievales los ajustes y reajustes hasta su estabilización en la Edad Moderna.


EL TERRITORIO

Hasta el final de la Edad Media, las características del terreno (los accidentes topográficos asociados a la seguridad, por una parte; y por otra, las condiciones de vida que proporcione a la población) explicarán la ambición por un territorio y las disputas por su posesión.

La proximidad a un río, a una montaña o un acceso difícil, forma parte de las consideraciones estratégicas para optar por un emplazamiento.
La cercanía al mar conllevaba riesgos. Y por lo mismo, un clima más frío o más seco suponía ventajas para la conservación de los alimentos o en las condiciones generales de salubridad.

Y en un mismo territorio se dará la duplicidad de preferencias. En el reino de Aragón la nobleza propiamente aragonesa buscará asentarse en zonas montañosas -ganadería y agricultura de secano- mientras que los nobles catalanes optarán por las zonas costeras y de regadío.

El clivaje –rango o decantación que permite acceder a un patrón de poder– en la Edad Media es territorial. Pero a partir de la Edad Media irá perdiendo vigencia, en la medida en que los condicionantes topográficos dejen de ser determinantes.

mapa de los reinos del Antiguo Régimen

LA POBLACION

A día de hoy los datos sobre la población son alarmantes.

El 30% del territorio concentra el 90% de la población.
Y cerca del 62% de los municipios han perdido vecinos en esta década.

Fuente: Mª P. Burillo – 2019

Se advierten evidentes signos de envejecimiento así como una tasa de crecimiento negativa (las defunciones superan a los nacimientos).
Además, hay muchas zonas despobladas (menos de 20 habitantes por km2) y afectadas, en mayor o menor grado, por la desertificación.

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LA ECONOMIA

Durante la Edad Media corresponderá al interior peninsular una prolongada época de bonanza. La actividad económica principal son la agricultura de secano y la ganadería. El cereal y la lana; fáciles de conservar y de transportar.

Esto, junto con una numerosa población, harán del reino de Castilla una potencia económica, militar y política.

A partir del s. XVI este modelo decaerá.


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