APARICION DE LA CULTURA CORTESANA

El territorio pierde la exclusividad como patrón de asignación de poder. La aparición de la cultura cortesana -con pequeños comerciantes que abastecen nuevas demandas -artísticas, suntuarias, de consumo o industriales-, supondrá -junto con avances tecnológicos, la expansión de otras formas de actividad económica, de creación (y exhibición) de riqueza.

Economías capitalistas emergentes revientan las costuras del modo de producción medieval, al aflojar los patrones culturales y eliminar los vínculos respecto al señor natural.

En Francia, Luis XIV traslada la corte a Versalles, un espacio cerrado y reglamentado que ensalza al monarca símbolo de Francia y al que únicamente accede la nobleza y, circunstancialmente en las grandes celebraciones, los estamentos.

Pero con el tiempo la nueva clase adinerada accederá a la corte y a los privilegios reservados a la nobleza. La corona venderá a los comerciantes títulos, inicialmente de segundo orden o cargos administrativos, lo que le supondrá importantes ingresos.

Con Luis XVI, Versalles perderá su esplendor en beneficio de París. Ni nobles, ni burgueses, querrán desplazarse a la Corte. Paris reunirá más alicientes.