MI QUERIDA AUTONOMÍA

El-Abrazo-Juan-Genovés-1976

3. LA TRANSICIÓN

La Transición, un engaño político envuelto en una ensoñación.

El abrazo de reconciliación entre todos los sectores sociales, franquistas o no, abría ilusionantes expectativas para satisfacer los sueños personales… y las fantasías colectivas.

A diferencia con la película de Berlanga, aquí el dinero no es americano. El dinero lo irá poniendo, abundante y barato, Alemania. El marco previsto será el de la Unión Europea.


Y el 15 de junio de 1977, tras 41 años de dictadura, tuvieron lugar las primeras elecciones democráticas. Elecciones a Cortes Constituyentes para poner las bases al proceso de reforma política, con la redacción de una Constitución, que finalmente vio la luz el 31 de octubre de 1978.


La anterior Constitución republicana.

En 43 años España no había tenido una constitución democrática; la última, la de 1931, la de la República. (leer…)


La primera Constitución después de Franco

El texto de la constitución de 1978 es un texto abierto, dinámico; de enunciados generales y declaraciones de principios. Con prolijo articulado, preñado de subordinadas, polisemias y utilización de ambigüedad consciente.

En ella (…leer) se establecen y definen los poderes canónicos (Ejecutivo -con la Administración General del Estado-, Legislativo y Judicial). Pero, además, introduce un cuarto argumento, de carácter territorial, para la función del poder del Estado: las autonomías.


un texto sin límites claros

La proclamación de la República provocó la caída de la monarquía, en unas circunstancias históricas complicadas. Por eso su Constitución -muy compacta, consciente de esas dificultades- proclama un Estado dispuesto a todos los reconocimientos democráticos, pero estableciendo cautelarmente instrumentos para su defensa. Y el Presidente de la República vigilará la acción del Gobierno; reservandose a las Cortes el núcleo del poder político.

La constitución monárqica, por contra, es más parecida a un menu de derechos, nacionalidades, lenguas, y/o territorios imaginados; limitándose a detallar los órganos del Estado y dejando para más adelante la concreción y armonización del conjunto.


las autonomías

Las Autonomías son Estado y no dependen jerárquicamente del resto de poderes (ejecutivo, legislativo o judicial). Y a las Cortes legislativas no les corresponderá su control.

El proceso de negociación entre el (Poder General del) Estado y las Autonomías no queda definido en el texto constitucional -que ni programa ni establece criterios para la distribución de las competencias autonómicas-. Tampoco señala un techo. Y si bien atribuye al (Poder General del) Estado unas materias propias, no cierra las puertas a su cesión.

Por último, señalar que el traspaso de competencias conlleva necesariamente el de los recursos para su desempeño.

MAPA AUTONÓMICO

Una vez enumeradas las instituciones del Reino de España, la organización territorial y los derechos ciudadanos -partiendo de unos principios generales de relación entre todos-, deriva hacia el Tribunal Constitucional las discrepancias que podrán aparecer.

¡A partir de aquí comenzará a rodar, a extenderse y tomar cuerpo la imprevisible maquinaria del allien autonómico!


NOTAS DE CATA AUTONÓMICAS

¡mis queridas autonomías!

La transición democrática ha tenido, merecidamente, buena prensa. Y a su Constitución, tan preñada de tan buenas intenciones, tan abierta a todo, encima no vamos a ser tan cabrones de no aplaudirla.

Pero nada como el paso del tiempo -son muchos los años, y envejece mal- como para no hacer una apreciación ajustada.


Veamos pues, algunas notas de cata, abrumadoras, que hemos podido percibir a lo largo del prolongado proceso oxidativo del texto constitucional, encerrado en la botella del tiempo:

1.- la fuerza de la cabernet se balancea con la merlot, de lo que resulta una intensidad perturbadora, produciendo el desbordamiento autonómico.

Durante la República el reconocimiento de regiones autónomas fue muy cauteloso, llegando a implantarse únicamente la autonomía catalana.
La Generalitat (provisional) elaboró un borrador, que aprobado en referéndum remitió al Congreso de los Diputados.
Con una clara delimitación de partes, los parlamentarios catalanes no formaron parte de la comisión para la redacción del borrador. Y el pleno del parlamento republicano discutió el documento (en sesiones memorables, con intervenciones de Cambó, Ortega, Unamuno, de tres horas la de Azaña…), eliminando los artículos no ajustados a la constitución.

Por contra, a partir de la constitución del 78, muerto Franco, se llevará a cabo la negociación simultánea de ¡17 autonomías y sin cierre temporal del proceso!
Los diputados nacionales, de cada provincia, formarán parte a doble banda, de las comisiones territoriales para redactar los respectivos borradores preautonómicos, y del Congreso que los ha de aprobar (artículo 146 C.E.). En consecuencia, el papel del parlamento quedará desdibujado; los mismos que interveienen en la redacción de los borradores preautonómicos son los que luego los votarán.


2.- muy sedoso con una excelente combinación de fruta y taninos, produciendo una intensa actividad negociadora.
El Estado surgido de la Transición es, ante todo, un estado pactista, en continua negociación. Empezando por las negociaciones para el traspaso de competencias, ilimitadas, a las Autonomías. Todos tendrán algo que es objeto de deseo para el resto. Bajo mano se cerrarán acuerdos inconfesados.

Las negociaciones irán más allá de un asunto en cuestión. Fuera de focos se negociará todo.
Y los respectivos gobiernos centrales muñirán los acuerdos con los partidos políticos.


3.- aromas de bayas y frutos del bosque, muy versátil con el protagonismo de los partidos políticos y del Gobierno.

El parlamentarismo sufre un retroceso. Los partidos políticos controlan el acceso al parlamento mediante las listas cerradas. Y su actividad será reglamentada milimétricamente.
Aparecerán los barones y las federaciones de partidos, como expresión de territorialización.


4.- presencia de las externalidades y de la temible corrupción del corcho.

La constitución es un fluído goteo de efectos externos. Pero no solo la corrupción, a la que estamos habituados. El clivaje territorial (la territorialización) también se hará presente.
O la aparición de poderosas burocracias locales, acompañadas de una numerosa corte funcionarial.
De todo ello hablaremos en breve.


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