Archivo de la categoría: CONSTITUCION 78

ESPAÑA MEDIO VACÍA

PALACIO REAL – JOSE MANUEL BALLESTER – 2009

22.09.2018
tiempo de lectura: 15′

La España vacía es el título del valorado libro de Sergio del Molino, que pone en el foco de atención el problema de las zonas despobladas o abandonadas del interior español.
El libro, en mi opinión no tiene solo cosas malas. Tiene muy buenas observaciones. Pero con un picadillo socialdemócrata.

Seguir leyendo ESPAÑA MEDIO VACÍA

EL FINAL

La fuerte crisis económica de 2008 acaba con el paradigma de equilibrio a dos niveles, que venía funcionado como expresión del consenso.
En otras palabras; la crisis económica puso fin a la continuidad de un modelo que había durado 40 años.


Durante el autoritarismo franquista se produce un desarrollo notable, iniciado en el siglo XIX, del territorio catalán, vasco y la zona de Madrid junto con las del litoral.
Los desequilibrios económicos, las migraciones interiores, la densidad del tejido social, las diferencias culturales, son considerables.
La dictadura utilizará políticas de palo y zanahoria para reconducir los conflictos conforme se vayan presentando.

Desaparecida la autarquía franquista, el Estado Autonómico nace en 1978 con la voluntad de compensar a las regiones más prósperas para lograr que se sientan cómodas en el Estado español.

No disponiendo de los recursos autoritarios ni de la capacidad de actuación del franquismo, su talón de Aquiles estará en seducir a esas regiones. Y al mismo tiempo establecer un contrapeso, que neutralice el poder político de las regiones ricas.

Las burocracias políticas de las regiones más ricas, que se disputan la representación de sus sectores económicos y sociales, utilizarán el discurso identitario para obtener más ventajas económicas o mayores cuotas de poder. Un tributo (histórico), por moderar su agresiva retórica nacionalista.

Y a los territorios más atrasados, también serán compensados en sus ancestrales carencias, básicamente mediante políticas de rentas (reconocimiento de amplias plantillas funcionariales y dotaciones para obras públicas con impacto en el empleo local) que les permitan acercarse al nivel de vida y oferta de servicios de las regiones más prósperas.

Dentro de un sistema de financiación opaco y falto de transparencia, múltiples veces denunciado, que oculta un pacto de Estado vergonzante.


Y los Partidos de ámbito estatal (PSOE y PP) perciben una «comisión» (en forma de respaldo parlamentario) en reconocimiento de «su sentido de Estado». Por su capacidad para «dotar de estabilidad» la escena política, por su «contribución» a la gobernabilidad.

En apariencia, «todos ganan».


Sin embargo, el efecto de la crisis económica fue fulminante. Se produjo una drástica caída en los ingresos (públicos y privados) de las Comunidades más prósperas y pobladas. Como consecuencia, el PIB por habitante cayó en picado.

El modelo de financiación autonómica (con sus filigranas, sus extraños equilibrios, su opacidad…) fue denunciado, principalmente, por las Comunidades catalana y valenciana (ésta, la más perjudicada);

Salvo en las regiones de Régimen foral, que compensaron (por la forma distributiva de su contribución al Estado) la caída de ingresos (y que por eso están tan discretitas).

Por contra, las más atrasadas, que mantienen su nivel de renta, gracias las variadas transferencias estatales, acusaron la crisis con menos intensidad. Y al tener menos población, su PIB por habitante quedará por encima de regiones más prósperas. Regiones que, además, absorben el exceso de población laboral de las más rezagadas.


La reacción política fue inmediata. Los partidos nacionalistas, que, a duras penas, venían manteniendo sus reivindicaciones «dentro de los cauces constitucionales», cambiarán su dialéctica, su estrategia política.
Favoreciendo el discurso separatista o de agravio frente a España. «Espanya ens roba«.

El pacto bajo mano se deshace. Comenzará «el procès» en Cataluña, iniciándose abiertamente el frente rupturista contra el Estado.


Caben muchas reflexiones sobre la debilidad del Estado Autonómico. Una de ellas es económica:


Cuando España deja de tributar a Cataluña por continuar perteneciendo a España, el proceso independentista, la pulsión rupturista, estalla.

Ya no les trae cuenta formar parte de España, al dejar de cobrar su tributo.

Pero el problema de los desequilibrios territoriales y la preocupante situación demográfica (decrecimiento y envejecimiento de la población), complicará las futuras salidas al conflicto.

A partir de aquí, todo es Historia (con todas sus variantes).