Impacto de la expulsión

Sin contradecir la decisión política (se hacían fuertes en terrenos inexpugnables y no acataban la autoridad real, ni el idioma, etc…), el impacto en el medio físico, en la producción agrícola, o para la institución de los señoríos, propietarios de las tierras, fue grave.
Si ya el modelo productivo estaba en declive, a partir de la expulsión será la ruina.
Se abandonaron los cultivos, en terrenos complicados a donde ningún cristiano quisiera ir, lo que contribuyó a la desertificación de las tierras.
La ruina de las tierras supuso la ruina de fincas, de comarcas enteras, de conventos y palacios.
Los señoríos de “l’ancien régime” de todos los antiguos reinos, que funcionaban como “institución de gobierno” según los fueros históricos, perderán poder económico pero mantendrán el institucional.
La nobleza empobrecida* abandonó sus castillos, sus mansiones, retirándose en las pequeñas ciudades del interior, manteniendo su estatus y mirando al pasado. Un anacronismo que nos permite interpretar el carlismo posterior.
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*) la que resultase empobrecida. En muchos casos, grandes familias repartían sus propiedades por todo la península. Simplemente se retiraron a la corte o a zonas más prósperas, abandonando sus posesiones arruinadas, mansiones y castillos del interior.


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