ESCENARIOS PREVISTOS…

… y horizontes para cuando despeje la epidemia


tiempo: 15″ — engorroso — interés alto

1 – la vieja constitución

– la Constitución de 1978 ha envejecido. En su arranque atendió la demanda de una sociedad estable y compacta que se iría desajustando poco a poco.

  • diseñó un sistema político basado en el bipartidismo PP – PSOE. Con el parlamento en sordina.
  • separación de poderes; pero con los partidos controlando la composición del Poder Judicial o las listas electorales cerradas y bloqueadas.
  • introdujo el cluster autonómico. Un adosado al edificio del Estado que aloja a las Comunidades Autónomas. Sin control parlamentario ni, jerárquicamente, del Gobierno. Y sin concretar su ámbito competencial.
  • en definitva, se trata de una constitución abierta, muy abierta; y los conflictos que surjan se derivarán a un Constitucional en manos de los partidos.

– un gran pacto entre territorios (como si) iguales, dotados de poder político con el que mercadear. Es el negocio jurídico que subyace en la Constitución, y sobre el que se va a construir el futuro de España.

– las autonomías económicamente más precarias, con un bonus de escaños, monetarizarán sus apoyos al gobierno a cambio de mejoras en las condiciones de vida de sus habitantes.

– las más potentes extenderán su poder abriendo espacios en los que estrecharán lazos con grupos económicos y sociales más próximos.

– y el paso del tiempo desgastará la fórmula. Los gobiernos tendrán que ir aumentando imprudentemente sus cesiones.


2 – formación del bloque autonómico

– hacia 2004, el equilibrio de fuerzas habría cambiado; el bipartidismo no tira y la inoperante Constitución es incapaz de metabolizar los desajustes del estado, que se han ido acumulando.

– la derecha, sesteando, sin estrategia ni discurso, extiende por el territorio su red de desvarío de fondos públicos.

– también la socialdemocracia atraviesa horas bajas; el viejo PSD alemán perdió su antiguo poderío, y el partido obrero español, muy burocratizado, bosteza. Otras organizaciones le reemplazan en el favor de la calle.

– la red de influencias creada en torno al subsistema autonómico (en nodo, multipartidista, diversificada, dinámica e ideológicamente híbrida…) ha ido creciendo frente al desgastado eje del pacto constitucional (basado en la jerarquía de partidos, estático y no diversificado).

– la transversalidad –junto con un discurso político muy elaborado- se incorpora a la cultura que se va difundiendo desde las Comunidades más dinámicas. Esta transversalidad facilitará sinergias para unir a colectivos dispares en sus retos al Estado.

– alrededor de las autonomías nacionalistas, potentes, se irá tejiendo su red clientelar: universidades, ayuntamientos, partidos políticos, organizaciones empresariales y sociales… El tercer sector, las ong’s, encontrarán condiciones óptimas para su proliferación, con una capacidad de atracción importante. Y dando cabida a colectivos de diversos matices.

– una vez más, la administración local manifestará su aptitud para permearse con la sociedad. Al calor de gobiernos locales o autonómicos se fraguan modelos organizativos complejos, que discretamente van ampliando espacio.

– y en este contexto (regado de fondos públicos) proliferará una maraña de organismos secundarios, de organizaciones sociales, de medios de comunicación, ong’s, empresas de tecnología social… con intereses cruzados y puertas giratorias. Nuevos lobbys de influencia, abiertos, muy diversificados, en sintonía con los políticos locales.


3 – la crisis económica de 2008

– el Estado de la Autonomías quedó tocado de muerte con la crisis económica de 2008. La arquitectura territorial diseñada en la constitución del 78 quedó en evidencia al resultar la renta per cápita de las regiones con economías más densas y ricas, inferior a los valores de las regiones subvencionadas. Un contradiós.

– el efecto de la caída en los ingresos de las Comunidades prósperas y pobladas, fue fulminante. El PIB por habitante cayó en picado.

– sin embargo, las regiones más subvencionadas, mantieniendo su economía gracias a las transferencias estatales, no acusarán igual el impacto. El PIB per cápita, al tener menos población, quedará por encima de las regiones prósperas.

– la reacción fue inmediata. Los partidos nacionalistas, que, a duras penas, sujetaban sus reivindicaciones «dentro de los cauces constitucionales», cambiarán de actitud, pasando al discurso rupturista o de agravio. «Espanya ens roba«.

– comenzará «el procès» en Cataluña, desplegándose, con todos sus apoyos, el frente rupturista.

– el sobrepaso al eje de poder estatal, por los nodos autonómicos, se visualizará. El Estado se verá impotente, carente de recursos, para contener las presiones independentistas o las manifestaciones de desafección. Evidenciándose la puesta de perfil de gran parte de organizaciones sociales y económicas, así como la falta de apoyo por la industria de la comunicación. Los lobbys de intereses, mediáticos, o de cualquier tipo, se posicionarán ambiguamente y, en ocasiones con simpatía indisimulada. En actitud de esperar y ver.

– la propia constitución, colocando el escalón autonómico a igual nivel que los poderes del Estado, normaliza los conflictos. Así vemos cómo instituciones independentistas invocan el amparo constitucional ante la reacción del Tribunal Supremo.


4 – el escenario actual

– a partir del 11M (2004) se evidencia la brecha, a favor de la izquierda, en la batalla por la comunicación. Sus mensajes calan con fuerza en la opinión a través de las redes sociales y medios fidelizados.

– en el contexto de una prolongada crisis de valores en occidente, y ante el auge líquido del neocomunismo, el presidente Rodriguez Zapatero (2004 – 2011) recompone las alianzas de la socialdemocracia. Distanciándose del bipartidismo, las reagrupa en el imaginario de los partidos más a su izquierda y se aproxima a los populismos bolivarianos.

15 mayo 2011

– la opcción abrumadora de los votantes a favor del PP en 2011, tras el estrepitoso fracaso del gobierno socialista, no supuso una catarsis para la castigada sociedad española. Salvo en la morigeración del discurso, nada permitiría distinguir las políticas seguidas por Mariano R.

Rajoy se limitó en sus dos legislaturas a aplicar las recomendaciones de la UE para el mercado interior y la estabilización de la prima de riesgo. Eso es todo.

– su paso por la Presidencia -tirando por la borda la mayoría absoluta conseguida- deja a la derecha castrada por años. En el imaginario colectivo está grabada la inutilidad de votarles y su pasión por la corrupción.

– la corrupción, identificada en el Partido Popular; el acoso de la oposición, junto a la miseria ideológica y ausencia de estrategia por parte de la derecha, posibilitó el retorno (junio 2018) del PSOE (muy debilitado, pero con ambición), en coalición con los popul comunistas y con el apoyo de independentistas.


4.1 – el gobierno de coalición

Pedro Sánchez -el único capaz de mantener un gobierno en minoría– reúne en su persona las condiciones para contentar al electorado, que no castiga el engaño, al contrario. Y si es socialdemócrata, mejor.

– tiene a su favor la capacidad de decir una cosa y, a continuación la contraria; sin cortarse un pelo (salvo la perceptible tensión en las mandíbulas).

– el PSOE cuida a su clientela; muy sensible a las televisiones generalistas, activista en las redes sociales, de perfil populista, progre y de izquierdas. Y en ese caladero compite también con Podemos. Por lo tanto no le dará nunca la espalda. No va a establecer alianzas, coaliciones ni ententes con la derecha vil. No porque no quiera (que a lo mejor, no), si no porque no puede. Y no les corresponde a ellos romper la imagen, verdadera o falsa (más bien verdadera), que torpemente se ha construído la derecha.

– le tocará al PSOE gobernar, hacer este arriegado «descenso del Sella» político, lleno de trampas, pufos y sobresaltos. Ahora, en coalición con Podemos y con el apoyo inestable de separatistas y otros que pasen por ahí.

– entre ambos, PSOE y PODEMOS, buscando sinergias excluyentes que marginen a la derecha, se reparten roles en un juego de suma positiva. De modo que los alarmados con la radicalidad de Podemos, se echen en brazos del PSOE. Y los muy cafeteros hacen piña con los popul- comunistas.

– y aprovecharán el paso por el gobierno para engrasar sus alianzas internacionales, reforzar su implantación territorial e intensificar los lazos con sus electores. Una extraordinaria maquinaria de poder.


4 respuestas a «ESCENARIOS PREVISTOS…»

  1. Que bien estructurado está.
    Pero veremos qué final tenemos.
    No sé si llorar ya algo, a cuenta

  2. Yo creo que el resultado final será una combinación de varios de los escenarios. Seguramente habrá reforma de la Constitución, pero no una nueva; puede que haya referéndum en Cataluña, pero sin efectos (no se independizarán); las autonomías tendrán cada vez más poder y el gobierno central menos; progresiva bolivarización y empobrecimiento progresivo del país pero sin que los podemitas comunistas consigan su objetivo; después de la pobreza, los disturbios.

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